El jueves pasado tuve la oportunidad de entrevistar a Sebastián Piñera y Cristina Fernández, el mandatario chileno eligió a la Argentina como primer destino de su gira presidencial. Como ningún medio pudo hablar con ellos, los corrí y les pedí que bajaran la ventana. Estaba nervioso y pequé de novato: les hice dos preguntas que no contenían valor periodístico.
Mi editor me dijo que el video estaba bueno, pero para un show televisivo, no para un portal de noticias. También se presentó un problema cuando había que titular la nota: “¿que título le ponemos?”, me dicen.
La experiencia fue buena y estar cara a cara con un Presidente se da pocas veces, pero en periodismo el protagonismo lo tiene el entrevistado, no la pregunta.

